
Guillermo asesora a empresas nacionales e internacionales en sectores como el automotriz, manufacturero, médico, retail, consumo, logística y servicios, en asuntos de derecho laboral individual y colectivo. Su práctica incluye la implementación de estrategias laborales, negociaciones colectivas, relaciones sindicales, consultas y legitimaciones, conflictos colectivos, terminaciones y reestructuras organizacionales, así como el cumplimiento de obligaciones laborales. Asimismo, participa en el diseño e implementación de estrategias para la atención de reformas laborales y sus implicaciones operativas y regulatorias, así como en proyectos relacionados con libertad de asociación y negociación colectiva en el marco de la legislación mexicana y de los compromisos internacionales asumidos por México.
Forma parte del área de Inteligencia Laboral del despacho, desarrollando herramientas de análisis de datos y modelos de evaluación de riesgos que permiten a las empresas anticipar impactos regulatorios y diseñar estrategias de operación y relaciones laborales más eficientes.
Previo a su incorporación a De la Vega & Martínez Rojas, se desempeñó como asistente de investigación en el ITAM en proyectos de derecho del comercio internacional.
Negociación colectiva en el sector aéreo que permitió desactivar un emplazamiento a huelga y preservar la continuidad operativa.
Volkswagen logró acuerdo sindical aprobado por 63%, evitando huelga y asegurando continuidad operativa tras negociación compleja.
Revisión del contrato en Monte de Piedad con ahorros laborales y mayor flexibilidad operativa para asegurar viabilidad institucional.
Acuerdo entre ASPA y Aeroméxico con 7.5% salarial y 12% en prestaciones, alineando incentivos y recuperando estabilidad laboral.
La SCJN desechó el caso del Contrato B de ASPA, logrando certeza jurídica y cierre definitivo a un litigio clave para Aeroméxico.
Acuerdo multianual con STIA que asegura estabilidad laboral y competitividad operativa para más de 1,200 trabajadores en Aerolitoral.
En 2024, la operación de una de las plantas automotrices más avanzadas del país enfrentó una interrupción crítica: una huelga que se de 24 días.
Se evitó una huelga nacional en Monte de Piedad, protegiendo la operación de 300 sucursales y logrando un acuerdo laboral equilibrado.


