Guía para cumplir con el registro del REPSE

El pasado 26 de agosto la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, publicó un documento conteniendo la guía para las personas físicas o morales que ejecuten servicios u obras especializadas, en el marco de la reforma sobre subcontratación.

La Guía señala que su objetivo es dar certidumbre y claridad sobre las reglas para obtener el registro de actividades especializadas en el REPSE, especificando que se deben registrar las personas físicas o morales que realicen obras especializadas, y deseen proveer servicios especializados a un tercero (contratante), y que para ello deban poner trabajadores propios a disposición del tercero.

Desafortunadamente esta expresión de “que para ello deban poner trabajadores propios a disposición de un tercero”, que utilizan tanto esta guía, como el Acuerdo en el que se dan a conocer las disposiciones de carácter general, para el registro de personas físicas o morales que presten servicios especializados o ejecuten obras especializadas, está en contradicción con la prohibición a la subcontratación contenida en el artículo 12 de la Ley Federal del Trabajo y lo contenido en el artículo 13 de la misma Ley.

El artículo 12 es muy claro en definir lo que está prohibido:

“Artículo 12.- Queda prohibida la subcontratación de personal entendiéndose por esta cuando una persona física o moral proporciona o pone a disposición trabajadores propios en servicios de otra.

………”

Por otra parte, el artículo 13 de la Ley establece:

“Artículo 13.-Se permite la subcontratación de servicios especializados o de ejecución de obras que no formen parte del objeto social o ejecución de obras especializadas que no formen parte del objeto social ni de la actividad económica preponderante de la beneficiaria de estos, siempre que el contratista este registrado en el padrón a que se refiere el artículo 15 de esta Ley.

…”

Como se puede apreciar, en ninguna parte, este último artículo prevé que, para que se proporcione un servicio u obra especializada se ponga a disposición de un beneficiario trabajadores propios, pues esto iría en contradicción con el ya mencionado artículo 12.

En el apartado VI, de la Guía bajo el rubro de “Aspectos a considerar “, en el numeral 1, se señala nuevamente esta contradicción.

“1. El proporcionar o poner a disposición trabajadores propios en beneficio de un tercero, se configura cuando uno o varios trabajadores llevan a cabo los servicios especializados en un espacio o centro de trabajo (propiedad, o bajo la administración o responsabilidad del contratante) distinto de aquel con quien guardan una relación laboral (contratista), por lo cual el contratista debe contar con el REPSE y éste debe quedar plasmado en el instrumento jurídico suscrito entre contratante y contratista.”

Lo anterior implica que, según el criterio contenido en la guía, por el solo hecho de que se presten los servicios del contratista en un local del contratante, se está poniendo trabajadores a disposición de este último, lo cual es absolutamente falso, pues los trabajadores siguen subordinados y están a disposición de su patrón que es el contratista, de entenderlo de otra manera estaríamos en el supuesto prohibido del artículo 12 de la Ley.

Para hacer las cosas más confusas el siguiente numeral 2, dice:

“2. En los casos en que los trabajadores de una empresa desarrollen labores en las instalaciones de otra, se considerará que se proporciona o pone a disposición personal, cuando los trabajadores de la primera desempeñen sus labores en las instalaciones de la segunda de manera permanente, indefinida o periódica, por lo que, en este caso, la empresa que proporciona o pone a disposición los trabajadores deberá contar con el registro ante el REPSE y acreditar el carácter especializado de las labores que sus trabajadores llevan a cabo en las instalaciones de la otra, siempre y cuando no tengan el mismo objeto social o actividad económica preponderante.”

Lo anterior nos lleva a la pregunta sobre que, ¿si solo se da el supuesto previsto en el numeral 1, independientemente de que se lleven a cabo las labores en el local del contratante, siempre y cuando, los servicios se presten de manera permanente, indefinida o periódica.?

¿Podríamos interpretar entonces que, si se hace una reparación a una instalación de una empresa por un tercero independiente, sobre la base de obra a valores unitarios, que puede durar horas o varios días, al no ser permanente, indefinida o periódica, no se esta en el supuesto del artículo 15 de la Ley Federal del Trabajo, y por lo tanto, no es necesario hacer el registro ante el REPSE.?

Ahora bien, ¿qué sucede cuando el contrato de servicios consiste en actividades de auditoria a la operación de la contratante, que implican necesariamente una posición independiente por del personal del contratista, pero que se tienen que llevar a cabo en el local de la primera, por un tiempo indefinido? En esta situación sería absurdo que el personal del contratista esté a disposición del contratante, pues ello desvirtuaría su función.

En el numeral 9, se establece:

“9. En aquellos casos en que exista la adquisición de bienes, con independencia del origen de la relación jurídica contractual, y en la cual el contratista está obligado a su entrega en el centro de trabajo, establecimiento o sucursal de la contratante, no se considera que se actualizan los elementos para contar con el REPSE.”

Esta disposición es innecesaria, además de ser técnicamente deficiente, pues en este caso, no estamos ante un contrato de servicios sino de compraventa, que no es materia de la Ley Laboral y las partes no son ni contratista, ni contratante, sino vendedor y comprador.

Finalmente, el numeral 10 de este apartado establece:

“10. En aquellos casos en que exista una prestación de servicios con independencia del origen de la relación jurídica contractual, en donde exista la puesta a disposición de trabajadores se deberá contar con el REPSE.”

Nuevamente la Secretaría del Trabajo vuelve a confundir la prestación de servicios u obras especializadas, con la condición de que se ponga a disposición del contratante personal del contratista, cuando la prestación de un servicio no es poner trabajadores propios en beneficio de un tercero, supuesto prohibido por el artículo 12 de la Ley Federal del Trabajo.

Consideramos que toda esta confusión tiene su origen en los artículos 13 y 15 de la Ley, Federal del Trabajo, al regular ésta, contratos y supuestos jurídicos que no son de carácter laboral, sino de naturaleza civil o mercantil, condicionando la prestación de estos servicios o actividades, a un registro que implica una limitación a la libertad de trabajo contenida en el artículo Quinto Constitucional.

Desde luego estamos a sus ordenes en caso de cualquier acto de molestia por parte de la autoridad laboral.